Doctrina de Bautismosss

Publicado: 06/08/2010 en El camino a la salvacion

Desde que nacimos siempre escuchamos y creímos que había un solo bautismo, después de mucho tiempo entendí que estaba equivocado, existen tres tipos de Bautismos, el Bautismo en Cristo, el Bautismo en agua o de arrepentimiento y el bautismo en el Espíritu Santo. Por eso en la biblia se habla de Doctrina de bautismos (Hebreos 6:2). En este artículo entenderemos un poco más sobre el significado de bautismo y su relevancia en nuestras vidas.

EL BAUTISMO COMO PACTO.

En la antigüedad, cuando dos personas hacían pacto, sacrificaban animales, los partían por la mitad y caminaban por en medio ellos señalando con una mano al cielo y con la otra al sacrificio mientras decían: “Así me haga Dios y peor aun me acontezca si faltare a mi pacto”, igualmente intercambiaban túnicas, espadas y cinturones, lo cual significaba:

Intercambio de túnicas: “Estás vestido de mí y yo de ti.”

Intercambio de espadas: “Tus enemigos serán mis enemigos y mis enemigos serán tus enemigos.”

Intercambio de cinturones: “Yo seré tu fuerza en tus momentos de debilidad y tú serás mi fuerza en los míos.”

El bautismo Cristiano en agua es un pacto de lealtad y de fidelidad que hacemos con Dios, basado en el Sacrificio de Cristo, mediante el cual nos comprometemos a cambiar el gobierno de nuestras vidas, renunciando a vivir en el reino de las tinieblas bajo el señorío de Satanás, para trasladarnos al Reino de la Luz, sometidos al Señorío de Cristo, y a hacer realidad en nuestras vidas las palabras de Pablo:

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas Cristo vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. (Gálatas 2:20)

CAMBIO DE GOBIERNO:

En la antigüedad, era costumbre del pueblo judío, cuando una joven se iba a casar, el padre la llevaba a las aguas, la sumergía (la bautizaba), luego la sacaba y se la entregaba al novio en señal de “cambio de gobierno”.

El bautismo, públicamente y de manera simbólica, expresa mi determinación de “cambio de gobierno” pasando del Reino de las tinieblas al Reino de la Luz.

“En otro tiempo ustedes estaban muertos en sus transgresiones y pecados, en los cuales andaban conforme a los poderes de este mundo. Se conducían según el que gobierna las tinieblas, según el espíritu que ahora ejerce su poder en los que viven en la desobediencia. En ese tiempo también todos nosotros vivíamos como ellos, impulsados por nuestros deseos pecaminosos, siguiendo nuestra propia voluntad y nuestros propósitos. Como los demás, éramos por naturaleza objeto de la ira de Dios. Pero Dios que es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros, nos dio vida con Cristo, aun cuando estábamos muertos en pecados. ¡Por gracia ustedes han sido salvados!”. (Efesios 2:1-5)

“Él nos libró del dominio de la oscuridad y nos trasladó al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención, el perdón de pecados”. (Colosenses 1:13-14)

En todo pacto hay una simbología con su respectivo significado. Un símbolo es algo externo y visible que hace referencia a otra cosa que no es posible detectar a través de los sentidos. Ejemplo: El arco iris, señal de la promesa Divina de nunca más enviar un diluvio para exterminar a los seres humanos.

El agua en el bautismo es el símbolo externo y visible, de algo invisible: de nuestra conversión y del anhelo de mantener limpio de pecado nuestro corazón. Pero dejemos que sea la Palabra, la que nos muestre esta simbología:

“… que en los tiempos antiguos, en los días de Noé, desobedecieron, cuando Dios esperaba con paciencia mientras se construía el arca. En ella sólo pocas personas, ocho en total, se salvaron mediante el agua, la cual simboliza el bautismo que ahora los salva también a ustedes. El bautismo no consiste en la limpieza del cuerpo, sino en el compromiso de tener una buena conciencia delante de Dios. Esta salvación es posible por la resurrección de Jesucristo…” (1Pedro 3:20-21)

El agua del diluvio es símbolo de juicio; puesto que trajo muerte y condenación. Pero también es símbolo de salvación: Al igual que Noé, el creyente pasa ileso por las aguas del juicio.
“No quiero que desconozcan, hermanos, que nuestros antepasados estuvieron todos bajo la nube y que todos atravesaron el mar. Todos ellos fueron bautizados en la nube y en el mar para unirse a Moisés”. (1Corintios 10:1-2)

Aquí la nube es símbolo de protección y guía, el mar es símbolo de juicio, de separación y muerte para los egipcios.

“Pero si vivimos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado.” (1 Juan 1:7)

El agua del bautismo es símbolo de la limpieza de nuestro corazón por la sangre de Cristo.

SIGNIFICADO DE LA PALABRA BAUTISMO.

La palabra bautismo proviene de la palabra griega “Baptizo” que significa sumergir, inundar, cubrir completamente con un fluido, hace referencia al tratamiento que se le da a la tela cuando va a ser teñida.

Sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.” (Colosenses 2:12)

SIGNIFICADO ESPIRITUAL DEL BAUTISMO.

El bautismo representa también otras verdades espirituales como son:

El bautismo en agua, es un símbolo, un cuadro, que expresa lo que es la conversión: Cuando alguien es salvo, termina una clase de vida, esto es, muere (baja a las aguas); es sepultado (inmersión); y comienza una nueva vida, vale decir, resucita (sale de las aguas).

El bautismo nos identifica con Cristo en su muerte, sepultura y resurrección a una Nueva Vida.

“¿Acaso no saben ustedes que todos los que fuimos bautizados para unirnos con Cristo Jesús, en realidad fuimos bautizados para participar en su muerte? Por tanto, mediante el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, a fin de que, así como Cristo resucitó por el poder del Padre, también nosotros llevemos una vida nueva”. (Romanos 6:3-4)

Nos hace nueva creación en Cristo.

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron he aquí todas son hechas nuevas”. (2 Corintios 5:17)

Somos revestidos de Cristo.

“Porque todos los que han sido bautizados en Cristo, se han revestido de Cristo.” (Gálatas 3:27)

CONDICIONES PARA EL BAUTISMO CRISTIANO EN AGUA:

Arrepentirse, Creer, Tener una buena conciencia, Convertirse en discípulo.

Primera condición:

“Cuando oyeron esto, todos se sintieron profundamente conmovidos y les dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Hermanos, ¿qué debemos a hacer? <Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados,> les contestó Pedro, <y recibirán el don del Espíritu Santo>”. (Hechos 2:37-38)

A la pregunta: ¿Qué haremos? Pedro les ordena dos cosas: Primero, arrepentirse; después bautizarse. El arrepentimiento, por consiguiente tiene que preceder al bautismo. A partir de ese momento, el bautismo es un símbolo externo o confirmación del cambio interno producido por el arrepentimiento.

Segunda condición:

“Les dijo: Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas nuevas a toda criatura. El que crea y sea bautizado será salvo, pero el que no crea será condenado.” (Marcos 16:15-16)

“Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.” (Romanos 10:8-10)

Aquí se establece que primero se cree (Bautismo en Cristo) y después se bautiza. En la iglesia primitiva se aplicó estrictamente esta palabra: Cada vez que una persona había creído en Jesús para salvación, inmediatamente era bautizado.

Los primeros dos requisitos para el bautismo, arrepentirse y creer concuerdan con las primeras tres doctrinas fundamentales presentadas en Hebreos 6:1-2: arrepentimiento, fe, doctrina de bautismos.

Tercera condición:

“Por medio del Espíritu fue y predicó a los espíritus encarcelados que en los tiempos antiguos, en los días de Noé, desobedecieron, cuando Dios esperaba con paciencia mientras se construía el arca. En ella solo pocas personas, ocho en total, se salvaron mediante el agua, la cual simboliza el bautismo que ahora los salva también a ustedes. El bautismo no consiste en la limpieza del cuerpo, sino en el compromiso de tener una buena conciencia delante de Dios esta salvación es posible por la resurrección de Jesucristo. (1Pedro 3:19-21)

Esta condición radica en la respuesta interna del corazón del creyente: “el compromiso de una buena conciencia delante Dios” que es posible a través de la fe en la resurrección de Jesucristo. Veamos brevemente las bases sobre las que un cristiano puede responder a Dios con buena conciencia respecto de su conducta a la hora del bautismo:

1. El creyente ha reconocido humildemente sus pecados. (Arrepentimiento)
2. Ha confesado su fe en el Señorío y en la resurrección de Cristo, como la propiciación necesaria por sus pecados.
3. Con el acto externo de obediencia al bautizarse, está completando el requisito final de Dios para darle la seguridad bíblica de la salvación.

Podemos decir que habiendo cumplido así con todos los requisitos de Dios para la salvación, es apto para presentarse a Dios con una buena conciencia.

Cuarta condición:

Las primeras tres condiciones para el bautismo, arrepentirse, creer y tener una buena conciencia, están resumidas en una cuarta condición: Convertirse en discípulo. Jesucristo comisionó a todos sus seguidores para que llevaran el mensaje del evangelio a todas las naciones:

“Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amen.” (Mateo 28:18-20)

Aquí “hacer discípulos”, que precede al bautismo, consiste en llevar a quienes escuchan el evangelio por las tres primeras etapas de arrepentirse, creer y tener una buena conciencia. Esto hace a los nuevos creyentes aptos para el bautismo, y con él se comprometen públicamente (pacto) a una vida de discipulado.

Después de este compromiso público, los que han sido bautizados necesitan recibir una enseñanza más detallada y extensa para convertirse en verdaderos discípulos, cristianos fuertes, responsables y maduros que produzcan fruto.

Concluimos que para ser dignos del bautismo cristiano de acuerdo con la norma del Nuevo Testamento, una persona tiene que cumplir con estas cuatro condiciones, pero a mi entender la principal de ellas es creer y confesar al Señor Jesucristo como su salvador condición difícil de cumplir en un niño de menos de 5 años. Saquen ustedes sus propias conclusiones.

Sobre el bautismo en el Espíritu Santo podríamos decir que cuando uno recibe a Cristo (nace de nuevo), El Espíritu de Dios viene a morar en nosotros y se manifiesta de diferentes formas, siendo una de las principales manifestaciones el hablar en lenguas, pero en otro artículo podremos desarrollar de forma más extensa  este bautismo.

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comentarios
  1. Karina dice:

    Muy bueno lo que escribiste, explica muy bien lo que es el bautismo… Además de añadir una foto tuya!…Besitos..

  2. Giovanni dice:

    ke wena… pero ahora no puedo leerlo entero.. ^_^U

  3. Giovanni dice:

    Ahora tuve la oportunidad de leer el artículo completo. Ahora conozco sobre los 3 Bautismos. XD

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